Bienvenidos

Esta pagina se trata sobre el lugar de las bebidas, y sus mezclas, los cócteles, en el hogar.

Queremos que las bebidas vuelvan a tener un espacio digno en nuestras casas.

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la historia del bar hogareño - donde fueron a parar nuestras botellas?

 

La arquitectura, el diseño interior, el amoblamiento responde siempre a las ideas, los intereses las modas y las costumbres del hombre en su tiempo. En estos tiempos de 60 canales de cables y home theater, mas grandes serán las pantallas de TV y mas ampulosos y cómodos los sofás para sentarte a disfrutarla.

La cocina paso de ser un lugar de servicio, azulejada hasta el techo, escondida, y arrinconada, a la cocina actual, luminosa, central, abierta, digna protagonista de revistas especializadas, y reuniones sociales. Y así las casa los muebles van cambiando, creciendo algunos y achicándose otros y todo gira en torno a las nuevas costumbres, deseos y usos de la sociedad.

 

Durante años el bar hogareño era un espacio bien definido en el estar de cualquier hogar familiar, el escritorio de cualquier departamento de soltero o incluso en la oficina. Invariable e indiscutible como el piano de pie o de cola, según el presupuesto, la mesa ratona, o el combinado*.

 

El natural ritual de beber un aperitivo con una picada antes de sentarse a la mesa a comer, o un digestivo de postre. Una conversación entre amigos acompañado de cócteles. Saborear la bebida preferida mientras se escucha un nuevo disco o se hojea una revista. Beber Martinis cómodo en el sillón con la persona amada, eran y son momentos sagrados que giran en torno a las botellas. Y donde estaban éstas? Claramente, en un bar hogareño. A veces una biblioteca, a veces una estantería, un carrito o en el mas sofisticado de los casos una barra. A lo largo del siglo XX un juego de “living” completo cumplía con incorporar un lugar para las bebidas en alguna forma. Era natural que así fuera.

 

Luego, algo paso. El viejo juego de la constante ruptura con el pasado en pos del “progreso” o lo “moderno”, quien sabe… decidió apresuradamente que el bar hogareño era una antigüedad mas, como un trofeo de caza, un cenicero de pie, los costureros y los globos terráqueos; un anacronismo. No tenían nada que ver con el hombre moderno Y así, borraron y congelaron en alguna época no muy feliz al diseño de los bares hogareños, que lentamente desapareció de las mueblerías, las revistas de decoración, y peor de todo de los hogares.

Los que hacemos esta pagina creemos que los bellos rituales en torno a las bebidas merecen un espacio, dentro de la casa. Este espacio puede ser más chico o más grande, cerca de la música, de los libros y del sillón o cerca de la mesa y el placer de cocina. Donde sea que queramos disfrutar de nuestra bebida favorita.